El Cuattroccento

Durante el Quattrocento la figura más destacada es Filippo Brunelleschi, que trabaja en Florencia. Aquí construye la cúpula de Santa María de las Flores, una gran cúpula de 42 metros rematada por una linterna. Esta cúpula posee, una función estética, bella pero austera, que no da la sensación de ser pesada, pero también tienen una función ideológica; representa la unidad cristiana.
Para su construcción utilizó un juego de doble cúpula, una interna y otra externa. Brunelleschi construyó también el Hospital de los Inocentes, las basílicas de San Lorenzo y Santo Espíritu y la capilla funeraria de los Pitti. Otro gran arquitecto del Quattrocento fue Michelozzo di Bartolomeo, que termina la cúpula de Brunelleschi y construye el palacio de los Medici. En su fachada utiliza el sillar almohadillado en el que decrece el relieve de abajo a arriba. Sus maestros fueron grandes escultores como Ghiberti o Donatello, por lo que sus edificios tiene un profundo sentido estético; son tratados como esculturas. Además, construyó las tumbas de los Aragazzi, los Brancacci, el convento de San Marcos y la capilla Portinari en Milán. León Battista Alberti es el otro gran arquitecto del Quattrocento florentino, además de ser el gran teórico de la estética renacentista. Determina cuál es la función del arquitecto, que debe proyectar, diseñar e idear el edificio. Propugna la adecuación al entorno de los edificios y establece cuáles deben ser los cánones de belleza, según los modelos clásicos. Construye Santa María de Novella, el palacio Rucellai y San Andrés de Mantua.

También en Florencia trabajan Antonio Averulino (el Filareto), Bernardo Roselino, Luciano Laurana y muchos otros. Pero durante el Quattrocento, Florencia no es el único centro. En Lombardía se desarrolla un centro en torno Milán y otro en torno a Venecia. Esta escuela se caracteriza por su mayor desarrollo decorativo, con grutescos, relieves y medallones que recuerdan al estilo plateresco o al estilo ornamental francés. En Venecia trabajan arquitectos como Pietro Lombardo: iglesia de los Milagros, Mauro Coducci: campanario de San Pietro del Castillo, y Antonio Rizzo: reforma del palacio ducal de Venecia; y en Lombardía Guiniforte Solari: cartuja de Pavía, los hermanos Christoforo y Antonio Mantegazza: fachada de la cartuja de Pavía, y Giovanni Antonio: capilla Colleoni de Bérgamo.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: